19 de septiembre de 2011

Las vacaciones son una obligación necesaria

El período de descanso vacacional no es un capricho. Fue una consecuencia de la lucha obrera en el siglo XIX que luego se hizo ley en Francia y, más adelante, se convirtió en un derecho humano. En Venezuela, como en muchos países, negar las vacaciones se castiga

Consideradas por la mayoría de los trabajadores como el mejor período del año, las vacaciones no son una concesión gratuita de los empleadores. El descanso pagado forma parte de la lista de beneficios incluidos en la Declaración Universal sobre Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, además de estar plasmado en todas las legislaciones laborales a lo largo del mundo.

En la actualidad resulta natural para cualquiera contar con ese lapso, pero en el pasado no era así. Aunque durante cientos de años hasta los filósofos griegos hablaban de ellas, era un beneficio para pocos. La posibilidad de disfrutar las vacaciones, con su respectivo pago extra, surgió de la lucha obrera en el siglo XIX, tras el éxito de la Revolución Industrial. No fue hasta el año 1936 cuando Francia ordenó, entre otros temas sociales, la fijación de un período vacacional obligatorio y su pago.

En Venezuela varias normativas procuran que los trabajadores cuenten con ese momento del año para descansar. La más importante es la Ley Orgánica del Trabajo, cuyo capítulo V está dedicado por completo a regular las condiciones para que los obreros y empleados puedan vacacionar.

En concreto, el instrumento legal habla de 15 días hábiles de vacaciones anuales, y cada vez que el trabajador cumpla un año de labores tendrá derecho a un día más de descanso, hasta alcanzar un tope de 15 días adicionales.

La legislación venezolana se ha endurecido en lo laboral en los últimos años, y el respeto al período vacacional no escapa de los asuntos que el Estado considera de suma importancia. En 2005, cuando se promulgó la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (Lopcymat), se incluyó como una infracción muy grave que un empleador no permita el descanso remunerado de sus trabajadores.

De hecho, en la normativa se deja bien claro que esa falta se sancionará con una multa de 76 a 100 unidades tributarias por cada trabajador expuesto a esa irregularidad, lo que equivale a un monto que puede oscilar entre 5.776 a 7.600 bolívares.

Con las vacaciones no solo se busca que los obreros y los empleados descansen, la idea es que esa pausa laboral incida en mejoras de sus niveles de productividad y en evitar enfermedades ocupacionales y accidentes de trabajo.



Fuente: http://www.eluniversal.com

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