6 de agosto de 2012

La Kaskada: La combinación perfecta entre campamento y posada

Campamento La Kaskada
Gracias a la invitación de Akanan Travel & Adventure pudimos disfrutar de un día muy divertido, extremos y diferente en el Campamento La Kaskada, ubicado en el estado Miranda a tan sólo 87 Km de Caracas.

La convocatoria nos pedía estar a las 6:15 am en el punto de encuentro para salir todos juntos. Pensar despertarse un domingo tan temprano da mucha flojera pero valió la pena porque el camino toma su tiempo y el campamento es realmente divertido.

Salimos puntuales en una caravana no muy grande, hicimos la primera y única parada en “Maitana” un parador que tiene toda la vida (o al menos la mía) en la autopista regional del centro y que es parada obligada para los viajeros venezolanos que toman la autopista regional del centro. No estuvimos más de 15 minutos allí, tomamos de nuevo la autopista hasta la salida “Lomas de Niquel” hasta ese punto la zona era conocida para mí. Siempre he dicho que viajar en carro por Venezuela es toda un experiencia y nunca me han defraudados los paisajes de mi país. En esta oportunidad todo el recorrido estuvimos rodeados de montañas, en muchas se podía ver vacas pastando. El clima despejado y soleado nos permitió ir con los vidrios del carro abajo y disfrutar de un clima fresco y aire puro. El camino realmente se disfruta.

Luego de unas 2 horas de camino, llegamos al Campamento La Kaskada donde nos dieron un coctel de bienvenida, para luego ir al área de la piscina y degustar de un desayuno que ya a esa hora nos hacía falta. Mientras desayunamos, Juan Carlos Ramirez Director–Fundador de Akanan Travel & Adventure nos dio la bienvenida y explico las actividades que tenían planificadas para nosotros: Globo Aerostático, canyoning, tirolinas, hidrotubos y pared de escalar eran alguna de las actividades.
Lo primero que debíamos hacer era la actividad en el globo aerostático, por un tema de vientos. En grupos de tres todos tuvimos la oportunidad de subirnos, y aunque no fue un paseo largo, pues sólo el globo se elevaba unos varios metros y volvía a descender, fue divertido.
Con la energía a mil, mi acompañante y yo decidimos comenzar por lo que considerábamos mas difícil (y vaya que lo fue) el canyoning, cuya definición es descenso en barrancos, aunque en este caso era una cascada no muy alta. Nos pusieron todo lo necesario para ir seguros: Arnés, rodilleras, casco y antes de irnos a la cascada nos dieron todas las indicaciones de prevención y seguridad. Comenzamos una caminata de 15 minutos aprox por una zona de boscosa hasta llegar al inicio de la cascada.
Sin darme cuenta estaba de primera en la fila, mi miedo a las alturas hizo su parte y no pude ser la primera en bajar, pero si la segunda, cedí el paso a mi compañero, que bajo tan rápido y cómodo que me hizo pensar “si el pudo bajar así de fácil, yo también puedo, esto como que no es tan difícil”, que equivocada estaba.

Grupo encargado de la seguridad de las cuerdas
Fue realmente divertido, siempre me sentí segura y en todo momento los guía te dan apoyo así como indicaciones de cómo debes hacer la actividad de manera segura. Aunque se me hizo difícil porque la sensación de tener que poner tu cuerpo totalmente vertical a la pared mientras te sostiene una cuerda y el agua de la cascada te cae, me puso un poco nerviosa, pero ya había vuelta atrás así que no me quedo otra opción que seguir bajando. En realidad lo disfrute a pesar de un pequeño resbalón que me hizo quedar guindando en la cuerda y me saco un par de morados, nada grave gracias a la protección que tenía puesta. Me dio fue muchísima risa, como pude acomodé el cuerpo de nuevo lo más vertical que pude a la roca y finalice el descenso, menos mal que ya no me quedaba mucho.
De allí nos fuimos directo a las tirolesas, un recorrido no muy largo sobre la laguna que termina en un árbol donde bajas en rapel. Aunque no lo crean ya a esa hora nos quedaban pocas fuerzas. Ya era la hora del almuerzo, nos habían prometido una comida gourmet y realmente lo fue, un menú variado y muy rico. Luego de comer, nos quedamos disfrutando del sol y la piscina, viendo como los niños (y algunos adultos también) disfrutaban de los hidrotubos.
El camino de regreso era largo y cerca de las 4 de la tarde nos regresamos a Caracas a descansar.
Si me preguntan cómo definiría el Campamento La Kaskada, diría que es la combinación perfecta entre una posada y un campamento, pues ofrece lo mejor de ambos mundos. Cuentan con 24 cómodas cabañas con capacidad para 10 personas cada una, con aire acondicionado, baño, agua caliente y todas las comodidades. En La Kaskada, puedes tranquilamente reservar un fin de semana para pasarlo en familia, así como también se pueden realizar campamentos para niños y adolescente, y actividades de integración empresarial.
Nosotros sólo disfrutamos de algunas de las actividades que este campamento ofrece, la oferta es muy amplia y para los casos empresariales se adaptan a las necesidades y solicitudes de cada cliente, incluso me contaron que en una oportunidad hicieron un spa en una de los espacios del campamento.
Entre las actividades que se pueden realizar, además de las que ya les mencioné están: Puentes colgantes, Rapel, excursiones a las cuevas y cascadas de la zona, paint ball, centro de bateo, tienen canchas de fútbol, kayak en la laguna, ciclismos de montaña, arco y flecha, pesca deportiva, y todo lo que puedan imaginar. Les aseguro que tendrán una excelente atención pues si algo sobra en todos los trabajadores del campamento es la amabilidad y buen trato.
Para mayor información pueden visitar la páginas web http://www.lakaskada.com escribir al email lakaskada@lakaskada.com o llamar por los teléfonos 58 212 951 5444 / 5464
Algunas fotos del paseo... Espero que las difruten